PROGRAMA PASTORAL MIGRACIONES PERÍODO 2016 - 2020. CÁDIZ Y CEUTA

LOS INMIGRANTES NOS INTERPELAN.

LA RESPUESTA PASTORAL Y HUMANA ESTÁ EN EL EVANGELIO DE LA MISERICORDIA.

 

El contexto diocesano.

La realidad del fenómeno migratorio en nuestra Diócesis deCádiz y Ceuta está marcada por dos claves fundamentales: la presencia de una población migrante plural y diversa que reside y trabaja en muchos de nuestros pueblos y ciudades y, de otro lado y no menos importante, por la situación fronteriza de nuestras costas y de la Ciudad de Ceuta que convierten a esta zona en uno de los pasos migratorios más importantes del Mediterráneo.

Vivimos dos realidades migratorias que demandan una respuesta pastoral y humana diferenciada ante este fenómeno que se ha convertido en uno de los signos de nuestro tiempo.

Por una parte, los inmigrantes que viven y residen en nuestros barrios y pueblos tienen como reto la integración social y laboral y el logro de una convivencia enriquecedora. Los momentos actuales de dificultad social y económica afectan y condicionan de manera importante este proceso de integración. En este sentido hay que destacar que han sido las primeras víctimas de la crisis económica que padece el conjunto de la sociedad y también el grupo social que más ha visto reducido y limitado sus derechos sociales.

En este esfuerzo de integración en nuestra sociedad han de contar con la plena colaboración de una Iglesia que les quiere acompañar en este proceso. El acompañamiento pastoral y humano que pueden hacer las parroquias de cada lugar es determinante y fundamental. La labor de los agentes pastorales parroquiales para acompañar en la fe, ofrecer el Evangelio y fomentar la integración es uno de los empeños de la pastoral migratoria diocesana.

De otra parte, la llegada de inmigrantes indocumentados procedentes de la otra orilla hasta nuestras costas y a la ciudad de Ceuta es una permanente en el día a día de nuestro espacio fronterizo.Últimamente, la grave situación de tantas personas que huyen de diversos países por motivos de guerra, conflictos,persecuciones y violencias, convierte también esta zona geográfica en lugar de llegada de solicitantes de asilo y refugio. Esta realidad de sufrimiento de los inmigrantes "sin papeles" y de los demandantes de asilo y refugio es un gran reto que interpela nuestras conciencias y ante el cual hemos de responder, como nos dice el Papa Francisco, desde el Evangelio de la misericordia. La acogida, la cercanía y el acompañamiento pastoral y humano de nuestra Diócesis será el mejor testimonio de una Iglesia fraterna y caritativa que transita por los caminos de la misericordia

 

OBJETIVOS DE LA PASTORAL DE MIGRACIONES PARA EL PERÍODO 2016 - 2020.

 

Primero.   El SERVICIO DE LA FE : El Evangelio es lo más valioso que podemos ofrecer a los inmigrantes. En la planificación de nuestra acción pastoral ocupa un lugar prioritario ofrecer el Evangelio de Jesús , su mensaje y sus  valores  a nuestros hermanos inmigrantes. Por ello, el objetivo será animar a la Iglesia diocesana a valorar la PARROQUIA COMO EL LUGAR MÁS IDÓNEO PARA ESTA ACCIÓN PASTORAL.

Segundo.- EL SERVICIO DE LA ATENCIÓN HUMANA: la acogida y la integración de los inmigrantes. "Fui forastero y me acogisteis". Por ello, el objetivo será animar a la Iglesia diocesana para que, desde cada parroquia, se impulsen acciones que contribuyan a ACOGER, ACOMPAÑAR Y AYUDAR EN LA INTEGRACIÓN de los hermanos inmigrantes y, que colabore y apoye los recursos y servicios diocesanos dedicados a esta finalidad. Tendrán una atención referente los más vulnerables, los "sin papeles" y los solicitantes de asilo y refugio.

 

PRIORIDADES PARA ESTE PERÍODO 2016 - 2020.

1.- Seguir apostando por el trabajo en las Parroquias. Animar y promover la formación de AGENTES PARROQUIALES DE PASTORAL DE MIGRACIONES, intentando que los inmigrantes
que ya participan de la comunidad parroquial se integren en estos equipos.

2.- Atención preferente de los inmigrantes más vulnerables y que se encuentran en situación de desamparo: "sin papeles", solicitantes de asilo y refugio, mujeres solas, familias y personas en situación de exclusión social, etc..

3.- Dar pasos de coordinación ante las nuevas realidades impulsadas desde la Santa Sede y la Comisión Episcopal de Migraciones: la trata de los seres humanos y los menores en situación de riesgo. De hecho, con el título “Menores migrantes, vulnerables y sin voz” es el tema elegido por el Santo Padre para la Jornada Mundial del Migrante y el Refugiado que se celebra el 15 de enero de 2017.

 

ACCIONES Y MEDIOS A CORTO Y MEDIO PLAZO:


En el SERVICIO DE LA FE:


CELEBRACIÓN DIOCESANA DE LA JORNADA MUNDIAL DE LAS MIGRACIONES:


APOYAR A LAS PARROQUIAS EN LA TAREA DE CONCRETAR LA ACCIÓN PASTORAL EN EL ÁMBITO DE LAS MIGRACIONES.


MOTIVAR E IMPULSAR LA INICIACIÓN CRISTIANA DE INMIGRANTES ADULTOS NO BAUTIZADOS.


MANTENER Y FORTALECER LA ATENCIÓN PASTORAL Y RELIGIOSA DE LOS INMIGRANTES QUE SE ENCUENTRAN DETENIDOS EN EL CIE.


ACTOS ANTE LA TRATA DE LOS SERES HUMANOS.

 

En el SERVICIO de la ATENCION HUMANA:

MANTENER Y CONSOLIDAR LOS SERVICIOS DIOCESANOS DE PROGRAMAS DE ACOGIDAS DE EMERGENCIA, ATENCIÓN SOCIAL Y JURÍDICA, ORIENTACIÓN E INSERCIÓN LABORAL.

MESA DIOCESANA DE ATENCION Y ACOGIDA DE REFUGIADOS.


ANTE LOS MENORES EN SITUACIÓN DE RIESGO:

 


Acción en coordinación con el Secretariado de la C.E.M:

 

PEREGRINACIÓN DE LA MISERICORDIA POR LAS DOS ORILLAS: